El presente de Tottenham atraviesa uno de sus momentos más delicados en la temporada y la derrota ante Bournemouth fue el detonante de una tensión que ya venía creciendo. En ese contexto, Cristian Romero, capitán del equipo, decidió romper el silencio y expuso públicamente su malestar tras las críticas de los hinchas y el flojo andar colectivo en la Premier League.
Luego del 3-2 sufrido en Londres, el defensor argentino utilizó sus redes sociales para asumir responsabilidades por el rendimiento deportivo, pero también para apuntar directamente contra la conducción del club. El mensaje, lejos de ser un descargo impulsivo, dejó al descubierto una relación deteriorada con la dirigencia y una sensación de hartazgo que sorprendió incluso dentro del vestuario.
“Mis disculpas a todos los fans que nos siguen a todas partes. Somos responsables y yo soy el primero”, comenzó Romero en su publicación, marcando una postura autocrítica. Sin embargo, el tono cambió con el correr de las líneas y la advertencia fue clara: el problema, para el argentino, excede lo futbolístico y apunta a la falta de compromiso institucional en los momentos adversos.
Un reclamo que expone la crisis
“En momentos como este deberían aparecer otras personas, pero no lo hacen. Solo aparecen cuando las cosas van bien para decir algunas mentiras”, lanzó el campeón del mundo, en una frase que rápidamente se viralizó y generó respaldo entre los hinchas de los Spurs, que también vienen cuestionando el rumbo del club en los últimos años.
Pese al golpe, Romero cerró su mensaje con un llamado a la unidad puertas adentro. “Nos quedaremos aquí, trabajando juntos y dando todo para cambiar las cosas. Mantenerse callado, trabajar más duro y avanzar todos juntos también es parte del fútbol”, expresó, dejando en claro que su liderazgo no se limita a la cancha y que su voz empieza a pesar cada vez más en el convulsionado presente de Tottenham Hotspur.